domingo, 7 de mayo de 2017

El experimento de Milgram



Stanley Milgram fue un psicólogo de la Universidad de Yale. Llevó en el año de 1961 una serie de experimentos cuya finalidad era medir la disposición de un participante para obedecer las órdenes de una autoridad, incluso cuando estas órdenes pudieran ocasionar un conflicto entre sus valores y su conciencia. 







Preparación

Milgram reclutó a un total de 40 participantes por correo y por anuncio en el periódico en el cual se les invitaba a formar parte de un experimento sobre “memoria y el aprendizaje” por lo que además, por el simple hecho de participar se les pagaría una cifra de cuatro dólares (equivalente a unos 28 actuales) asegurándole que conservarían el pago “independientemente de lo que pasará después de su llegada”.

Se les hizo saber que para el experimento hacían falta tres personas: el investigador (que portaba una bata blanca y fingía como autoridad) el maestro y el alumno. A los voluntarios siempre se les asignaba mediante un falso sorteo el papel de maestro, mientras que el papel del alumno siempre sería asignado a un cómplice de Milgram. Tanto maestro como alumno serían asignados en habitaciones diferentes pero conjuntas, el maestro observaba siempre con el alumno (que en realidad siempre era el cómplice) era atado a una silla para “evitar movimientos involuntarios” y se le colocaban electrodos, mientras el maestro era asignado en la otra habitación frente a un generador de descarga eléctrica con treinta interruptores que regulaban la intensidad de la descarga en incrementos de 15 voltios, oscilando entre 15 y 450 voltios y que, según el investigador, proporcionaría la descarga indicada al alumno.

Milgram también se aseguró de colocar etiquetas que indicaran la intensidad de la descarga (moderado, fuerte, peligro: descarga grave y XXX). La realidad era que dicho generador era falso, pues no proporcionaba ninguna descarga al alumno y sólo producía sonido al pulsar los interruptores.

Desarrollo

El sujeto reclutado o maestro fue instruido para enseñar pares de palabras al aprendiz y de que, en caso de que cometiera algún error, el alumno debía ser castigado aplicándole una descarga eléctrica, que sería 15 voltios más potente tras cada error. 


Evidentemente, el alumno nunca recibió descargas. Sin embargo, para dotar de realismo la situación de cara al participante, tras pulsar el interruptor, se activaba un audio grabado anteriormente con lamentos y gritos que con cada interruptor incrementaba y se hacían más quejumbrosos. Si el maestro se negaba o llamaba al investigador (que se hallaba cerca de él en la misma habitación) éste respondía con una respuesta predefinida y un tanto persuasiva: “continúe por favor”, “siga por favor”, “el experimento necesita que usted siga”, “es absolutamente esencial que continúe”, “usted no tiene otra opción, debe continuar”. Y en caso de que el sujeto preguntara quién era responsable si algo le pasaba al alumno, el experimentador se limitaba a contestar que él era el responsable.

Resultados

Durante la mayor parte del experimento, muchos sujetos mostraron signos de tensión y angustia cuando escuchaban los alaridos en la habitación contigua que, aparentemente, eran provocados por las descargas eléctricas. Tres sujetos tuvieron “ataques largos e incontrolables” y si bien, la mayoría de los sujetos se sentían incómodos haciéndolo, los cuarenta sujetos obedecieron hasta los 300 voltios mientras que 25 de los 40 sujetos siguieron aplicando descargas hasta el nivel máximo de 450 voltios.

Esto revela que el 65% de los sujetos llegó hasta el final, inclusive cuando en algunas grabaciones el sujeto se quejaba de tener problemas cardíacos. El experimento concluyó por el experimentador tras tres descargas de 450 voltios.

Conclusiones extraídas por Stanley Milgram

Las conclusiones del experimento a las que llegó Milgram pueden resumirse en los siguientes puntos:

A) Cuando el sujeto obedece los dictados de la autoridad, su conciencia deja de funcionar y se produce una abdicación de la responsabilidad.

B) Los sujetos son más obedientes cuanto menos han contactado con la víctima y cuanto más lejos se hallan físicamente de ésta.

C) Los sujetos con personalidad autoritaria son más obedientes que los no autoritarios (clasificados así, tras una evaluación de tendencias fascistas) .

D) A mayor proximidad con la autoridad, mayor obediencia.

E) A mayor formación académica, menor intimidación produce la autoridad, por lo que hay disminución de la obediencia.

F) Personas que han recibido instrucción de tipo militar o con severa disciplina son más propensos a obedecer.

G) Hombres y mujeres jóvenes obedecen por igual.

H) El sujeto siempre tiende a justificarse a sus actos inexplicables.

Los sueños y Sigmund Freud





A lo largo de la historia, el ser humano se ha preguntado el significado de los sueños, ese mundo paralelo donde parece que todo es posible que suceda.
Sigmund Freud, un médico neurólogo austriaco, se preocupó por dar una respuesta a este interrogante milenario.





Según Freud, vivimos en una sociedad (con su cultura) que nos reprime: no hagas eso, no comas de eso, no vistas así... Estos deseos reprimidos se van acumulando en el subconsciente y pueden llegar a enfermar a un individuo. Los sueños son como una vía hacia el inconsciente, en los que afloran todos los deseos que nuestra parte consciente había reprimido por la influencia de la sociedad.

Un ejemplo podría ser cuando un adulto le dice a un niño "¡no comas chucherías!" y el niño, después, sueña que ha entrado a una tienda enorme de chucherías y se las ha comido todas.



OTRAS INTERPRETACIONES DE LOS SUEÑOS

Aunque la teoría de Freud tiene mucho sentido, podemos encontrar otras diferentes que carecen de carácter científico. Un ejemplo son los libros en los que relacionan los sueños con cosas que te ocurrirán en el futuro. En definitiva, los sueños te advierten del futuro.

La pirámide de Maslow

La pirámide de Maslow es una teoría de motivación que trata de explicar qué impulsa la conducta humana. La pirámide consta de cinco niveles que están ordenados jerárquicamente según las necesidades humanas que atraviesan todas las personas a lo largo de su vida.

En la base de la pirámide se sitúan las necesidades más básicas que un ser humano puede tener. Son de carácter fisiológico y, entre ellas, podemos destacar la respiración, la alimentación, el descanso y el sexo. Una vez completada la base, podemos ir ascendiendo en la pirámide de Maslow hacia otras necesidades.

El segundo nivel representa la seguridad y el orden en la vida, ya sea físico, económico, de salud, etc.

En un nivel más arriba se sitúan las necesidades sociales y la necesidad de sentirse parte de un grupo, ya sea de amigos, de trabajo, de pareja...

El cuarto nivel representa el reconocimiento que necesitamos. Por ejemplo, el reconocimiento en el trabajo, por haber conseguido tus metas, el respeto, etc.

Finalmente encontramos el pico de la pirámide: la autorrealización. Ésta sólo podrá ser alcanzada cuando los demás peldaños de la pirámide hayan sido alcanzados.




Las partes de la personalidad según Sigmund Freud

Ello, yo y superyó son conceptos fundamentales en la Teoría del Psicoanálisis con la que Sigmund Freud intentó explicar el funcionamiento psíquico humano. Las partes de la personalidad son las siguientes:


Ello
El Ello hace referencia a la parte más profunda, primitiva, desorganizada e innata de la personalidad. El Ello  se presenta de forma pura  en nuestro inconsciente y está presente desde el nacimiento. Representa nuestros impulsos, deseos y necesidades más elementales y primitivas  del ser, de cubrir sus necesidades fisiológicas inmediatamente sin considerar las consecuencias.
Está constituido por impulsos tan básicos como la tendencia natural a satisfacer el hambre, la sed y la sexualidad, las que Freud llamó pulsiones de vida. Más tarde Freud descubrió y matizó la pulsión de la muerte, responsable de las conductas de tendencia agresiva y destructiva.

Yo
El Yo tiene como fin cumplir de manera realista los deseos y demandas del Ello y a la vez conciliándose con las exigencias del Superyó. Todas las acciones ejecutadas son analizadas por el Yo amenazando con el castigo en caso de incumplimiento. El Yo nos permite reconocer las acciones que realizamos, a elegir el camino a seguir, y razonar los impulsos con tal de no caer en el error, y velar por la integridad general de la realidad. Es el primer paso del reconocimiento, para afrontar las alegrías, culpabilidad o castigo.

Superyó
El superyó es la parte que contrarresta al Ello, representa los pensamientos morales y éticos adquiridos y aprendidos por la cultura. Consta de dos subsistemas: la consciencia moral se refiere a la capacidad de la autoevaluación, la crítica y el reproche.






















ACTIVIDAD PRÁCTICA

En clase de psicología, para entender mejor esta teoría sobre las partes de la personalidad humana, hicimos un teatro por grupos. En mi grupo decidimos plantear un problema que le surgía a una chica de unos quince años: la chica había mantenido relaciones sexuales con su pareja sin ningún tipo de método anticonceptivo, por lo que era posible que estuviera embarazada. La pregunta de la chica era: ¿Se lo cuento a mi madre o me espero por si no lo estoy? A partir de aquí aparecían el Ello y el Superyo, y ya os podréis imaginar cómo era el guión.

El Experimento (la película)

Muchas películas se han hecho a lo largo de la historia a cerca de experimentos que están relacionados con la psicología en general, y muchas de ellas basadas en hechos reales.

"El experimento" es una película basada en el experimento del reconocido psicólogo, el Dr. Zimbardo. Su objetivo era estudiar la vida en la cárcel, tanto de los reclusos como de los guardias. Fue llevado a cabo en 1971 por un equipo de investigadores liderado por Philip Zimbardo de la Universidad Stanford. Se reclutaron voluntarios que desempeñarían los roles de guardias y prisioneros en una prisión ficticia. Sin embargo, el experimento se les fue pronto de las manos y se canceló en la primera semana.
En la película se ofrece una cantidad de dinero a unos voluntarios para que participen en un experimento: unos harán de guardias y otros de reclusos (teniendo que obedecer a los guardias). El experimento empieza bien, pero pronto los guardias se vuelven violentos y los reclusos empiezan a sentir que de verdad están recluidos. El experimento acaba siendo un desastre (aunque muy interesante) y la película termina con muertos, heridos, habiendo habido secuestros, etc.

Sinopsis:

Llegaron buscando una forma rápida de ganar dinero fácil. Ahora sólo buscan la manera de seguir vivos. “El Experimento” es un viaje de emoción y venganza en un entorno simulado de una prisión, donde el precio de una vida es igual a la habilidad de supervivencia. Todo empezó en nombre de la ciencia. 20 hombres, 2 semanas. La recompensa: 2000 dólares. La investigación: el comportamiento agresivo en un ambiente carcelario simulado. Los jugadores: 8 “guardianes” y 12 “prisioneros”. El juego: Se encierra a los prisioneros y se les ordena que sigan las órdenes; los guardias deben mantener el orden. Pero dar a un hombre un poco de poder puede tener consecuencias insospechadas…





En la película podemos ver la importante repercusión que tiene la asignación de roles en la sociedad: unos mandan y los otros obedecen; y cómo esos roles determinan el comportamiento del individuo hasta el punto, incluso, de trastornarlo.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Los experimentos psicológicos

Como ya dije en una entrada anterior, la psicología también se encarga de realizar experimentos a uno o varios individuos, con el fin de conseguir una serie de resultados que posteriormente son evaluados.
Los experimentos son utilizados para varias cosas como, por ejemplo, para medir la influencia de ciertos elementos sobre las personas, para medir la reacción de las personas bajo ciertas circunstancias, para medir la conformidad ante algo, etc.

A continuación, dejo adjuntos tres informes de tres experimentos que hicimos mi grupo y yo a varios alumnos en el instituto. Se detallan aspectos como el objetivo, la dirección, los participantes, el material utilizado, etc.


 EXPERIMENTO 1


OBJETIVO:
El objetivo de este experimento era medir la conformidad que presentaban los sujetos frente a una prueba que les había sido preparada para un nivel superior.

DIRECCIÓN:
Neus, Fernando y Fran.

PARTICIPANTES:
Este experimento fue hecho para una clase de 3º de ESO del instituto del I.E.S Teulada.

MATERIAL:
Para este experimento,utilizamos un examen con un nivel superior al de los sujetos por parte de los alumnos de 2º de Bachillerato.

DESCRIPCIÓN:
Para dicho objetivo nos propusimos preparar un examen que posteriormente fue entregado a los alumnos de 3º de ESO para que lo resolvieran. Mientras lo hacían, estuvimos atentos a su reacción ya que, el último ejercicio, presentaba un nivel superior al de tercero de ESO. Todo, con la intención de medir su conformidad frente a un ejercicio para la resolución del cual no estaban preparados.

EXPERIENCIA:
Entramos en la clase de 3º de ESO con los examenes, explicamos que era un experimento pero dijimos que iba a influir en la nota de matemáticas lo cual era mentira. Toda la clase empezó a quejarse porque no se les daban bien las matemáticas, repartimos los examenes y los sujetos empezaron su resolución. A medida que iba pasand el tiempo, hubo 9 alumnos que preguntaron por la pregunta que no era de su nivel y finalmente, los recogimos y les contamos que era mentira, que estábamos haciendo un experimento basado en la conformidad y que no iba a contar para la nota de matemáticas.

RESULTADOS:
Los resultados de este experimento fueron los siguientes: de los 30 alumnos que hicieron la prueba, el 30% mostró quejas ante la cuarta pregunta. Por otra parte, el 70% restante de la clase no mostró ningún tipo de reclamaciones.

CONCLUSIÓN:
La conclusión que sacamos respecto a este experimento es que el 70% de los alumnos, los cuales no se quejaron ante la pregunta número cuatro, no lo hicieron por miedo a equivocarse diciendo que eso no lo habían dado en clase, ya que podría darse que el sujeto no se acordara de la resolución de dicha pregunta.






EXPERIMENTO 2


OBJETIVO:
Medir la capacidad de atención ante un factor externo.

DIRECCIÓN:
Natalia, Inés y Carla.

PARTICIPANTES:
8 alumnos y 1 alumna de 2º de la ESO.

MATERIAL:
No es necesario.

DESCRIPCIÓN:
La dirección entrará de incógnito con una actitud normal ante una clase desconocida. Una vez dentro, nosotras (la dirección) nos quedaremos  a “nuestra bola”. De esta manera, podremos determinar la reacción de los sujetos con los cuales experimentamos, viendo así si estos fijan su mirada y su atención a la presencia de factores externos que han aparecido o, por otro lado, no dan importancia a los nuevos miembros después de un cierto tiempo (en nuestro caso, 15 minutos).

EXPERIENCIA:
En el momento en que abrimos la puerta y entramos, todos fijaron la mirada en nosotras de manera inconsciente. Todos se preguntaron qué hacíamos las tres allí, esperando una respuesta que no tuvieron.
Natalia fue directa a sentarse en una silla libre, en cambio, Inés y Carla se quedaron levantadas hablando en voz baja. Los alumnos volcaron, de nuevo, su atención a la clase, aunque utilizaban un tono grotesco de cara a la profesora, reflejando una actitud poco seria.
Posteriormente, empezamos a movernos de sitio, deambulando por la clase, povocando así que los alumnos se centraran en nuestros movimientos. Natalia se sentó al lado de un niño, y éste empezó a sentir presión y a trabajar, acabando, el primero, una tarea que les había mandado la profesora. Cabe decir que mientras Natalia estaba a su lado, el niño interactuó con ella diciendo cosas como “no mires mi letra”, o “¿a que lo hago bien?”.

CONCLUSIÓN:
Nuestro objetivo principal era ver como un factor externo podía condicionar a los alumnos, pero asimismo, pudimos observar que cuando los niños están sometidos bajo presión de alguien a quien quieren impresionar, trabajan de manera más productiva.





EXPERIMENTO 3

OBJETIVO:
Medir la capacidad de atención de los alumnos, frente a la resolución de un problema planteado, ante la presión realizada por factores externos.

DIRECCIÓN:
Natalia, Inés y Carla.

PARTIPANTES:
3 clases de 2º/ 3º/ 4º de la ESO.

MATERIAL:
Cartulina con la oración: “Cual es una palabra de 4 letras que tiene 3 aunque se escribe con 6 mientras tiene 8 y nunca se escribe con 5. (No busques fuera lo que hay dentro).”

DESCRIPCIÓN/EXPERIENCIA:
Con el material previamente preparado, la dirección entró en la clase planteando una solución ante el problema (la cartulina). Se explicó la actividad centrándose en destacar que se hiciera de manera individual, y si condicionar a los demás. Después de dejar un tiempo de reacción y reflexión en los alumnos, preguntamos si alguien tenía alguna respuesta, pero fue en vano porque, salvo un niño que dijo que la solución era 7, la gran mayoría no dieron respuesta. Al nombrar nosatras la solución, los alumnos se dieron cuenta de su falta de atención, ya que al leer el cartel, le pusieron signos de interrogación donde no los había, provocando así que la frase tuviera una entonación que realmente no era, es decir, es decir, que entendieron una pregunta donde solo había una afirmación.

CONCLUSIÓN:
Los alumnos se quedaron sorprendidos al darse cuenta que no habían sido capaces de prestar la atención necesaria a la cartulina, dándose cuenta que esto también les sucede en los examenes, provocando que fallen debido a no leer bien un enunciado o al no enternder una pregunta, por falta de atención.

El test de Rorschach

Muchos hemos oído hablar del test de las manchas o de Rorschach pero, ¿sabemos el significado de las diez láminas que lo componen?
El test es utilizado por los psicólogos para proyectar ciertas conductas o características en las respuestas de los pacientes con el fin de llegar a entender mejor la psique de un individuo. El psicólogo le entrega las láminas la paciente y, éste, ha de decir qué es lo que ve o qué le hace sentir cada una de las diez láminas.
En esta entrada hablaré de forma general a cerca de las diez láminas de este famoso test: El Test de Rorschach.

Las diez láminas son las siguientes y se deben enseñar al paciente en el orden que presentan:








Además, cabe destacar que, dar respuestas sobre las partes blancas de las láminas con mucha frecuencia, es signo de padecer trastornos como la esquizofrenia. También es importante tener en cuenta los "socks" ante determinadas láminas y los intervalos de tiempo que le sujeto se toma para responder.